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Registros femeninos de propiedad intelectual en Chile (1886-1925)

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Sólo el 4.3% de las 5 mil 200 obras inscritas es ese período en la oficina registral de la Biblioteca Nacional eran de mujeres. Pioneras en sus áreas fueron Gabriela Mistral, Delia Rojas y María Luisa Sepúlveda.

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La inscripción de obras intelectuales de mujeres chilenas a fines del siglo XIX e inicios del XX revela un lento y progresivo desarrollo de sus creaciones, aunque hasta hoy persiste una diferencia considerable entre el número de obras inscritas por ellas y por hombres.

Entre 1886 y 1925 se inscribieron 5 mil 200 obras en la oficina registral de la Biblioteca Nacional; de ellas, 226 eran de mujeres.

Esta cifra representaba sólo el 4.3% del total, mientras que un 76.1% de las inscripciones fue hecha por hombres, un 19.1% por personas jurídicas y un 0.5% no tiene antecedentes que permitan identificar al titular.

Promedio de inscripción de mujeres. Decenios entre 1886-1925.

Al desglosar por decenios, se observa que entre 1886 y 1895 las mujeres inscribieron 15 obras en total, lo que representa un promedio de 1,5 creaciones anuales. Este promedio aumentó a 14,5 obras entre 1916-1925.

Esta disparidad se define como brecha de género, la diferencia cuantitativa de valores, acceso a los recursos y beneficios de la producción como la educación, a la participación política, al acceso al poder y la toma de decisiones (Dibam, 2012: 96).

Un estudio realizado por el Departamento de Derechos Intelectuales determinó que esta brecha se perpetúa hasta la actualidad, pues en el 2010 sólo el 13% de las obras inscritas fueron de mujeres.

Mujeres optan por artes, educación y economía doméstica

La mayor proporción de obras inscritas por mujeres a fines del siglo XIX e inicios del XX se centró en el arte, la literatura y las ciencias sociales.

Distribución de inscripciones a nombre de mujeres, según materias (1886-1925)

Según el sistema de clasificación bibliográfico DEWEY, la producción femenina se dividió en:
- Artes (Bellas artes y decorativas): 40,7%:
- Literatura: 32,3%.
- Ciencias Sociales: 11,1%.
- Tecnología (ciencias aplicadas): 8,4%.
- Historia y geografía: 5,3%.
- Religión: 1,3%.
- Filosofía y psicología: 0,9%.

Al diferenciar esta producción por materias y temas, se constata que el 38,05% fueron obras musicales, el 10,62% textos escolares, el 9,29% novelas, el 7,08% obras dramáticas y el 6,19% economía doméstica.

Mujeres: desde lo privado a lo público

La mujer estuvo relegada al ámbito doméstico en el siglo XIX, y a la esfera de actividad privada en el caso de la elite. Pero su rol social y de género comenzó a cambiar con el proceso modernizador impulsado por el Estado luego de la independencia, y por los cuestionamientos que ellas mismas formularon a esa tradición.

La incorporación de las mujeres al espacio públicofue gradual. Primero ingresaron al campo educacional, luego al cultural y finalmente al político.

En una primera fase, los valores que se atribuían al sexo femenino se plasmaron en sus creaciones intelectuales. La abnegación, ternura, caridad, maternidad, dulzura, pureza se evidenció en su poesía, sus cuentos, música, y textos educacionales.

Pioneras en sus áreas y alejadas de la tradición surgieron importantes figuras:

  • Gabriela Mistral en literatura.
  • María Luisa Sepúlveda en música.
  • Brígida Walker en la pedagogía.
  • Delia Rojas en la lucha por las reivindicaciones feministas
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